miércoles, febrero 18, 2009

Chocoaventuras

Para quienes no me conozcan mucho, os diré que me encanta cocinar. Y si son cosas dulces, ricas y llenas de calorías, mejor que mejor! (aunque las haga poquito xD)

Como el otro día fue san Valentín (sí, sé que es una cursilada, pero en mi defensa diré que es el primer año que hago algo) decidí "celebrarlo" a la japonesa. Resulta que en Japón, el día de san Valentín, son ellas las que regalan a los chicos, tradicionalmente, chocolate. Y si es hecho por ellas, es más valioso. Así que, como mi chico es muy goloso (casi tanto como yo!), pues me propuse regalarle bombones hechos por mí.

Con esta resolución tomada, me voy a la compra a por los ingredientes necesarios, y me pongo manos a la obra. Y así de feliz estoy yo, removiendo y removiendo mi chocolate al baño maría, añadiendo azúcar, nata líquida... nata líquida... ¿No sabe algo rara esta nata? Algo así como... ¿a queso?

Corro a comprobarlo... efectivamente, nata líquida al queso azul. ¡¿Seré tonta?! Claro, era la única que quedaba en la tienda en ese momento, ni me fijé, y... ¡Chocolate al roquefort!
Asqueroso. La solución definitiva para saber si aquello era comestible me la dio una amiga: "Dáselo al perro, si no lo quiere, es que está realmente malo!"

...

Ni el perro lo quiso.
Realmente asqueroso.

Moraleja: Las prisas no son buenas. Fíjate siempre en lo que estás comprando, no vaya a ser que acabes haciendo chocolate con nata al queso azul...



P.D: Por cierto, ¡con los ingredientes correctos, quedó de maravilla! ;)

1 comentarios:

Curiosa_inocencia dijo...

Beeeeeeeeeeeeeeeeeeej, que acabo de comer por dios xD